martes, 14 de marzo de 2017

La soledad de nuestros hijos

Muchos de nuestros niños con tan solo dos años, o menos ya  asisten a guarderías o jardines infantiles, son insertados en el sistema educativo; para muchos padres esto es un alivio a sus economías familiares ya que en muchas de estas Instituciones educativas además de ser educados son alimentados. Permitiendo en ese horario que están en la escuela la posibilidad que sus padres trabajen, cosa que generalmente ocurre en la mayoría de los hogares de las clases sociales medias o bajas ( pobres) de nuestra moderna sociedad.
También existen muchos padres y madres con problema de empleo que necesitan tiempo libre para buscar trabajo, a los cuales dejar sus hijos en un lugar para ser atendidos y que les den alimentos los beneficia.
Estas serian algunas de las ventajas de sumar a tan corta edad a sus hijos a las guarderías o colegios. Ahora deberíamos preguntarnos que sienten o perciben nuestros hijos cuando quedan al cuidado de  una persona que no integra el núcleo familiar al cual el estaba acostumbrado/ a.
Sin duda en sus primeros días se deben sentir muy solos, lejos de sus seres más queridos y recibiendo muestras de cariño y las primeras ordenes que deben acatar por su bien, a comenzado su adecuación a un horario y  su libertad de acción a quedado algo limitada por las nuevas reglas de convivencia.
En mi punto de vista los padres deberían estar a cargo plenamente de la educación y cuidado de sus hijos y no enviarlos tan pequeños a un espacio inclusivo, pero alejado del genuino y único amor que puede dispensar les sus propios padres.



Nestor O Salgado
Escritor,, periodista y Consejero Cristiano
“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.”
Salmos 127:3